Si un niño o niña es sustraído de un país a otro, y ambos países han firmado el Convenio de La Haya de 1980 sobre los Aspectos Civiles de la Sustracción Internacional de Menores, un juez suele ordenar que el niño o la niña sea devuelto al lugar donde vivía antes.
En algunos casos especiales, el juez puede permitir que el niño o la niña permanezca en el país al que fue sustraído. Estos casos se denominan «excepciones al retorno».
Hay cuatro razones especiales o «excepciones» por las que un niño o una niña puede no ser devuelto/a al país en el que vivía antes:
La tercera excepción es cuando existe un riesgo realmente grave de que la devolución del menor lo exponga a daños físicos o psicológicos o haga que su situación sea demasiado difícil de afrontar de alguna otra manera.
Es importante tener en cuenta que en muchos países no es sólo el Convenio de La Haya el que se ocupa de la sustracción parental de menores y puede haber diferentes leyes europeas que desempeñen un papel. Además, hay otros países en los que no se aplica el Convenio de La Haya de 1980 sobre los Aspectos Civiles de la Sustracción Internacional de Menores.
Si tu madre o padre te ha llevado al extranjero, o te ha retenido allí, sin obtener el consentimiento necesario para ello del otro progenitor o del tribunal, podrían tener problemas con la ley porque esto podría ser un delito en el país donde vives habitualmente.
No hay una única señal de alarma a la que prestar atención. Pero los grandes cambios en la vida, como que uno de los padres cambie de trabajo, de casa o se mude, son momentos en los que los niños y niñas pueden ser sustraídos. Además, si uno de los padres busca repentinamente tu pasaporte o certificado de nacimiento, o quiere llevarte solo de vacaciones, también puede ser una señal de alarma.
Cada año se denuncian a las autoridades al menos 2.700 sustracciones. También hay muchas otras sustracciones que no se denuncian.
Si eres joven y estás preocupado/a por alguien cercano, lo mejor que puedes hacer es contárselo a un adulto en quien confíes. Puede ser alguien de tu familia o del colegio. Si sigues preocupado, puedes ponerte en contacto con una de las organizaciones que figuran en la sección «información y apoyo« de este sitio web.
También puede llamar al número 116000 para ponerse en contacto con la línea directa para menores desaparecidos de su país. El número es gratuito y puede utilizarse en todos los países europeos. La línea directa podrá ayudarle con cualquier duda que tenga y ponerle en contacto con las autoridades u organizaciones pertinentes.
Dependiendo de las leyes del país desde el que se produzca la sustracción, ésta puede ser ilegal y, como tal, tendrá sanciones penales. En cualquier caso, la sustracción parental de niños y niñas es ilícita y puede herir y trastornar a muchas personas implicadas en la situación.
Normalmente, es mejor que los niños y jóvenes como tú no sean sustaídos y, si lo han sido, que sean devueltos rápidamente al lugar donde vivían antes. Esto se llama su «Estado de residencia habitual». También suele ser mejor que ambos padres participen en la vida de sus hijo/as, pero esto puede resultar difícil cuando un joven se encuentra en un país distinto al de uno de sus padres.
Si uno de tus padres te ha llevado al extranjero o no te deja volver de un viaje al extranjero, lo primero que hay que decidir es si hay alguna razón para que no vuelvas a donde vivías antes y, en cambio, te quedes en el nuevo país. Si vas a volver, hay que decidir cómo va a funcionar.
Es posible que tus padres puedan tomar esas decisiones juntos, pero si no se ponen de acuerdo, personas como asesores, abogados o mediadores pueden ayudarles y, si aun así no se llega a un acuerdo, se pedirá a un juez que tome la decisión por la familia.
A veces, la madre o el padre que ha llevado a su hijo o hija o que se lo ha quedado lo o la esconde, y entonces las autoridades del país al que se lo o la ha llevado o en el que se lo o la ha quedado tendrán que encontrarlo/a primero para poder decidir si regresa o no.
En algunos casos, una madre o un padre puede ocultar tu paradero al resto de tu familia. Si esto ocurre, las autoridades, como la policía, tendrán que encontrarte para poder tomar una decisión sobre tu próximo destino.
Si crees que tu madre o padre puede estar ocultándote algo, te recomendamos que eches un vistazo a nuestros recursos.
También puede llamar al número 116 000 para ponerse en contacto con la línea directa para menoresdesaparecidos de su país. El número es gratuito y puede utilizarse en todos los países europeos. La línea directa le ayudará a resolver sus dudas y le pondrá en contacto con las autoridades competentes.
Se espera que todos los miembros de la familia os pongáis de acuerdo sobre dónde vais a vivir. Si tus padres y tú no os ponéis de acuerdo, un mediador puede ayudar a la familia a tomar una decisión conjunta. Si tus padres siguen sin ponerse de acuerdo, tendrá que decidir un juez. El Convenio de 1980 sobre sustracción de niños (que llamamos «el Convenio») funciona entre los países (que llamamos «Estados contratantes») que forman parte del Convenio. El objetivo del Convenio es que los niños y niñas vuelvan al país donde vivían antes (lo llamamos «Estado de residencia habitual»), para que los tribunales de ese país decidan dónde deben vivir. Los tribunales del país donde vives habitualmente pueden obtener información sobre tu vida familiar más fácilmente que los tribunales de otro país y, por tanto, pueden decidir mejor qué es lo mejor para ti cuando tus padres no se ponen de acuerdo.
The Las «excepciones al retorno”:
Aunque el Convenio promueve el retorno de los niños y niñas, hay algunas situaciones importantes en las que el juez puede decidir que no tendrías que volver al país donde vivías antes (las llamamos »excepciones al retorno»).
Las tres excepciones más importantes para ti son:
Consulta nuestras historias para obtener más información sobre cómo pueden aplicarse estas excepciones
Para obtener una descripción detallada de lo que significa «excepciones a la devolución» , haga clic aquí.
Así podrás seguir con tu vida donde vivías habitualmente. Puede ser difícil recuperar el tiempo perdido en la escuela, y puede ser muy preocupante estar lejos de las cosas que conoces y echas de menos en tu vida, como tus amigos y otros miembros de tu familia. Cuando vuelvas a tu país de origen, se puede pedir a un juez que decida si es mejor que te quedes allí.
Cuando un niño o niña es sustraído por uno de sus padres, normalmente se le devuelve al lugar donde vivía antes, pero a veces hay excepciones a estas normas. Si no quiere volver al lugar donde vivía habitualmente, es importante que se lo haga saber a los adultos cuando le hablen de lo ocurrido.
Tienes derecho legal a opinar sobre lo que quieres, pero eso no significa necesariamente que tengas derecho a decidir dónde vivir. El juez puede decidir hacer lo que tú quieres, pero eso depende de si considera que tienes edad suficiente y comprendes bien la situación para tomar esa decisión.
Puede ser bastante difícil cambiar las cosas una vez que el juez ha decidido que vuelvas al lugar donde vivías antes. Es muy importante que pienses detenidamente y digas lo que realmente sientes a los adultos que intentan averiguar qué es lo mejor para ti cuando toman la decisión sobre si debes volver al lugar donde vivías antes.
