La historia de Lethabo y Blessing

  • Lethabo tiene 14 años y Blessing 5. Viven con su madre en Ciudad del Cabo (Sudáfrica).
  • Su padre vive en Ginebra con su novia y su hijo pequeño.
  • Su padre visita a Lethabo y Blessing dos veces al año.
  • Durante su última visita, el padre de Lethabo le pidió que buscara su pasaporte porque quería llevarle a un «viaje sorpresa».
  • El padre de Lethabo le dijo que no se lo contara a su madre por si armaba un escándalo y les estropeaba la diversión.
  • Lethabo está preocupado y siente que algo no va bien. No quiere ir al viaje y no le gusta tener secretos con su madre. También le preocupa alejarse de su hermana.

Resumen de lo que dice la ley

  • Si el padre de Lethabo quiere llevarle de viaje, tiene que pedir permiso a la madre de Lethabo.
  • Si el padre de Lethabo se lo lleva de viaje a otro país sin el permiso de su madre, se trata de una sustracción parental de un o una menor y es ilegal.
  • Lethabo tendría que ser devuelto inmediatamente a su madre en Ciudad del Cabo y su padre podría ser acusado de un delito penal.

Para obtener un resumen más detallado de lo que dice la ley, haz clic en cada una de las preguntas a continuación

Si estás estrechamente relacionado con ambos padres (es decir que tus dos padres tienen lo que llamamos ‘derecho de custodia’ u otro concepto similar en tu país (por ejemplo, la guarda y custodia), la ley dice que uno de los padres no debe trasladar al niño o niña a otro país sin el permiso de su otro padre o madre o de un juez.

Cuando se traslada a un niño o niña a otro país sin el consentimiento del otro padre o madre o sin el permiso del juez, la ley lo denomina sustraccion parental porque se ha producido lo que llamamos un traslado ilicito. La ley dice que también es sustraccion parental si el otro padre o madre está de acuerdo en que el niño o niña vaya a otro país, pero el niño o niiña no es devuelto al final de ese viaje, como en el caso de Anna. A esto lo llamamos retencion ilicita.

Sí, esto ocurre a veces, y puede hacer que todo sea mucho peor tanto para el o la niña que se llevan como para el que se queda. Ambos se echan de menos y se preguntan por qué se los han llevado o por qué no han sido elegidos. Pero nunca es culpa los y las hijas. Nunca es culpa tuya, y no debes culparte.

Lethabo está preocupado y debería hablar con su madre Precious para hacerle saber lo que ha sucedido. Le cuesta llevarlo a cabo porque quiere a su padre y se lo pasa bien cuando está con él, y puede que sienta que está siendo desleal. Pero lo correcto es que Lethabo hable con su madre. Es mejor estar seguro y no esperar a que pase algo, porque es más difícil arreglar las cosas después de que te hayan sacado del país, y todos, incluidos los y las niñas, pueden salir mucho más perjudicados.

Precious puede hacer muchas cosas. Puede ponerse en contacto con la policía y explicar que le preocupa que secuestren a Lethabo. Puede avisar a puertos y aeropuertos del país para que vigilen las fronteras e impidan que Lethabo y su padre salgan del país. Precious puede hablar con un o una abogada para que un tribunal intermedie e impida que Femi se lleve a Lethabo, incluyendo no permitir que Lethabo vea a Femi sin supervisión. Precious puede considerar la posibilidad de hablar con un mediador, si hay alguno disponible, para poder resolver estos problemas de forma amistosa (lo que llamamos llegar a una «resolución amistosa») con Femi.

Es posible que un mediador en el nuevo país pueda ayudar a la familia a resolverlo y llegar a una solución amistosa. En un caso como el de Lethabo, en el que el niño es llevado a un nuevo país por un padre o una madre con el o la que no vive, es casi seguro que será devuelto muy rápidamente al lugar donde vivía habitualmente. A menudo, el padre o la madre que lo o la ha sustraído aceptará que el niño o niña vuelva a casa sin tener que pasar por el proceso judicial. A esto lo llamamos a retorno voluntario.

Sin embargo, si tus padres siguen sin ponerse de acuerdo, tendrá que decidir un juez. El Convenio de 1980 sobre sustracción de niños («el Convenio») pretende que los niños y niñas vuelvan al país donde vivían antes («Estado de residencia habitual»), para que los tribunales de ese país decidan dónde deben vivir. Los tribunales del país donde vives habitualmente pueden obtener información sobre tu vida familiar más fácilmente que los tribunales de otro país y, por tanto, pueden decidir mejor qué es lo mejor para ti cuando tus padres no se ponen de acuerdo.

Aunque el Convenio suele promueve el retorno, pueden darse algunas situaciones importantes en las que el juez decida que no tienes que regresar al país en el que vivías antes (se denominan ‘excepciones de retorno‘ puedes obtener más información aquí).

Para obtener mas información sobre «excepciones a la devolución», haz clic aquí.

El artículo 12 de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño de 1989 (denominada CDN) establece que los niños y niñas tienen derecho a que se escuche su opinión sobre los asuntos que les afectan. En algunos países, los tribunales quieren escuchar las opiniones de los niños y niñas en todos los casos que se planteen en virtud de la Convención. En otros países, los tribunales sólo escucharán a los niños y niñas que no quieran ser devueltos al país en el que vivían antes. Pero recuerda que tienes derecho a pedir que te escuchen.

Cada país tiene normas diferentes sobre cómo y cuándo los niños y niñas pueden dar su opinión al juez. En algunos países, los niños y niñas de tan sólo seis años son escuchados por el tribunal. Mientras que en otros países se pide la opinión de niños y niñas que son más amyores. El hecho de que se utilicen normas diferentes se debe a que la Convención funciona en más de 100 países y cada país hace las cosas de forma diferente. Lo mejor es que preguntes a personas adultas implicadas en tu caso cuáles son las normas que se aplican en tu situación.

Cada país tiene prácticas diferentes sobre cómo escuchar a los niños y niñas. Los tres métodos más utilizados son:

  • Jueces que hablan directamente con el niño o la niña
  • Otros profesionales a los que el tribunal pide que hablen con el niño o la niña y que luego cuentan al tribunal lo que dijo el niño o la niña.
  • El niño o la niña tiene su propio representante para comunicar al tribunal lo que quiere que ocurra (a veces puede ser una persona abogada, defensora o tutora).

En algunos países se pueden utilizar los tres métodos.

La persona con la que te reunirás normalmente habrá hablado con muchos niños y niñas en una situación similar. Te explicará por qué se le ha pedido que se reúna contigo. Responderá a tus preguntas y te pedirá tu opinión. Una vez concluida la reunión, entregará al tribunal un informe en el que expondrá tus opiniones sobre el regreso al país donde vivías antes.

El Comité de los Derechos del Niño es un grupo de expertos de todo el mundo que asesora a los países sobre cómo garantizar que los niños y niñas puedan disfrutar de los derechos que les otorga la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño. El Comité afirma que los niños y niñas no deben sentir que tienen que elegir. Basta con que digas a la persona que te pida tu opinión si prefieres no elegir dónde vivir y prefieres que sean los adultos quienes decidan.

Puedes elegir lo que te gustaría que ocurriera, pero no tienes por qué acudir al tribunal. Cada vez se llevan más casos por internet tras el Covid-19.

En algunos países pueden invitarte a la sala del tribunal o a asistir a una reunión en línea, pero si no quieres hacer ninguna de estas dos cosas, díselo a la persona que te pida su opinión.

Hay una diferencia entre que el juez «escuche» tus opiniones y que «actúe en consecuencia». El juez es la persona que decidirá si te quedas en el nuevo país o vuelves al país donde vivías antes.

Para ayudar al juez a decidir, el juez querrá saber que las opiniones son tuyas y que entiendes perfectamente cómo tu elección podría afectar a tu futuro.

Aunque el juez comprenda que no quieras regresar, debe sopesar tus opiniones frente a otros factores importantes, incluido lo que se cree que es mejor para tí. El juez tendrá en cuenta todos estos y otros factores junto con sus opiniones y decidirá si vuelves al lugar donde vivía antes o te quedas en el nuevo país

Normalmente, cuando hables con el tribunal, lo que cuentes se incluirá en un informe que se comparte con todas las personas implicadas en el caso, pero debes comprobarlo con la persona con la que te reúnas.

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